Mostrando entradas con la etiqueta Sensaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sensaciones. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de noviembre de 2010

Barcelona y la crema catalana

Llegué... Llegué hace rato pero todavía lo estoy procesando. Estoy como en el momento en el que sabes que algo bueno viene, pero estás esperando. El momento en el que preguntas en el restaurant qué postres hay, y el mesonero te dice, entre las opciones, que hay crema catalana. Ese momento en el que te imaginas el caramelo rompiéndose con la punta de la cucharita, como en Amélie, y los pedacitos mezclandose con la cremita.

La anticipación mientras esperas que te traigan tu crème brûlée, que sabes que va a estar deliciosa... Pero estás ahí, esperándola; ligando a que no se les queme el caramelo, sino que esté en su punto cuando sabe un poquiiiito a quemado nada más, y se equilibra perfecto con la cremita de abajo; suavecita, amarillita.

Así estoy, eperando... Esperando a que mi crema catalana esté tan buena como me la imagino. Crac crac crac, tostadita y suavecita.

No más lágrimas; por algo me vine, aunque todavía no sé exactamente qué es. De aquí en adelante, pues eso, para adelante. Total que todos los ingredientes para mi crema catalana perfecta casi casi casi que los tengo completos.

viernes, 13 de agosto de 2010

jueves, 12 de agosto de 2010

De las cosas que uno se entera

Ahora resulta que los leggins negros atraen a los zancudos que transmiten el dengue. La ropa oscura en general los atrae, pero según Refinery29, los leggins negros en especial son su prenda de vestir favorita.



Incluso, dicen que la taza de contagio y mortalidad es más alta en mujeres que se encuentran dentro del rango de edad que usa este tipo de prenda de vestir.

Lo mejor de todo: casualmente hoy tengo puestos leggins negros, GRACIAS.

De más está decir que leí eso y pensé: Ah bueno, hoy me da dengue pues.

miércoles, 4 de agosto de 2010

La proliferación de mensajes en los vidrios de los carros

Antes era con poca frecuencia que uno veía uno que otro carro con un mensaje escrito en pintura de zapato blanca. Generalmente decían: De Caracas pa'Maturín, o cualquier otra cosa que explicara de dónde venían y a dónde se dirigían.

Eran mensajes normales en época de vacaciones cuando uno se montaba en la carretera para ir a la playa. Te pasaban varios carros llenos hasta más no poder, a veces con gente en estado de ebriedad, felices porque iban de no sé dónde pa' no sé dónde. Era feo, pero bueno, no importa, era parte de la idiosincrasia venezolana y no era algo tan repetido.

Pero ahora la cosa se salió de control. Ahora no solo anuncian de dónde a dónde se desplazan, ahora anuncian que se graduaron, que se graduó su hijo, que su perro tiene un nuevo collar, que su medio hermano bastardo se cortó el pelo. Todo, absolutamente todo. No miento.

También están los carros que se ve que no fue el dueño quien lo pintó, sino que vino un idiota o una idiota y decidió que sería un lindo gesto dejarle un mensaje de feliz cumpleaños, feliz graduación, feliz Navidad, feliz viaje, feliz almuerzo, quién sabe qué cosa feliz, o peor, algo como "te amo osita", o mensajes así en los vidrios del carro.

A mí me rayan el carro así, y yo lo que pienso es: "Claro, imbécil, como no eres tú el que vas a tener que pagar el autolavado". Además que los sobrenombres son privados. No quiero saber cómo te dice tu abuelita, ni cómo le dices tú a tu novio.

Y esto no es todo. Además ahora es normal ver carros con cosas escritas como "seisi"; te lo juro que no estoy mintiendo, dicen "seisi", así mal escrito. Bueno, y sexy bien escrito también. El punto no es que esté mal escrito, el punto es que es horrible y no tiene sentido.

¿Por qué la gente es así? Primero, piense en su integridad física, señor o señora. En este país uno no puede andar anunciando hacia dónde se dirige; lo siguen y lo secuestran. Mejor vaya y no ande haciendo publicidad de sus destinos. Segundo, piense en la integridad de los suyos. No ponga en su camionetota que su bebé se graduó de preescolar. Le secuestran al niño, y después se queda sin reales, sin camioneta y quién sabe si sin niño. Tercero, si al final no hay nada que le puedan quitar que a usted le importe, igual no lo haga porque es una de las cosas más ordinarias que pueden hacerse en el mundo entero, ¿sí? Gracias.

Los dejo con algunos ejemplos de esta nueva forma de arte urbano:






Nota 1: ¿Mi perra ya sabe morder? ¿Es en serio? ¿Tú me estás jodiendo?

Nota 2: Después de ver estas joyas, me provoca hacer un post entero sobre el uso de las comillas, pero eso será en otra ocasión.

domingo, 1 de agosto de 2010

Agosto already?

¿Es posible que julio haya pasado aún más rápido que junio?

Siento que un día me voy a despertar y ya va a ser el 2011.

jueves, 29 de julio de 2010

Mi madre

Mi madre se llama Liza. No tiene segundo nombre, y en inglés su nombre se pronuncia Laiza, porque es con Z, pero aquí en Venezuela eso es indiferente y todos la llaman Lisa, que en general me parece que suena mejor. Su mamá y su papá le decían Lisita; actualmente mi tío Pepe todavía lo hace. Es la tercera de 6 hermanos, y siempre le gustó jugar como varón.

Mi madre es escultora y disfruta tanto pasear en una ferretería, como en una tienda de ropa linda. Cocina delicioso, como si fuera chef gourmet, y me enseñó a mí a cocinar todo lo que sé. Siempre se queja de que casi nunca sale, pero cuando la invito a salir le da flojera.

Mi madre es bajita; más bajita que yo, lo cual es bastante decir. Calza 35 y le gusta vestirse de amarillo.

Mi madre cambia cauchos, auxilia carros, usa taladros, pinta, repara tostadores y hace todas esas cosas que supuestamente las mamás no saben hacer.

Mi madre pone fotos mías en la nevera, pero pone las que yo más odio, porque ella me ve bella en todas. Yo las tapo con imanes gigantes, y ella las destapa cuando yo no estoy viendo.

Mi madre me amarraba cintas en la cabeza y ahora que soy grande, todavía uso cintas, lazos y pañuelos.

Mi madre se viste bonito, desde siempre. Mucha de mi ropa son chivas de cuando ella era joven.

Mi madre muere por mis brownies y se emociona cuando hago tortas y ponquecitos que se inflan como esponjitas orgullosas en el horno.

Mi madre me dice que soy bonita, pero siempre me manda a hacer dieta y ejercicio. Siempre me da la cola a todas partes y quiere a todas mis amigas.

Mi madre vive preocupada por mi hermano, por mi papá y por mí. Se preocupa porque nos quiere, pero pobrecita, a veces se preocupa demasiado.

Mi madre está loca, ¿pero quién no lo está?

Mi madre no se lleva mucho con la tecnología, pero desde que tiene una mac y un ipod ha ido mejorando.

Mi madre me fabricó una casa para la Barbie con cajas de zapatos y papel maché. Tendría yo como 5 años. La pintó y quedó bella, pero en el piso de arriba, las barbies se tenían que agachar o sentar porque el techo era demasiado bajito.

Mi madre se ríe bastante, pero también se arrecha por nada. Te regaña y al ratico te consiente.

Mi madre siempre quiere lo mejor para mí. Mi madre es una buena buena madre.

jueves, 22 de julio de 2010

Estos tiempos que vivimos

Sur o no sur - Kevin Johansen



Me voy porque acá no se puede, me vuelvo porque allá tampoco. Me voy porque aquí se me debe, me vuelvo porque allá están locos. Sur o no sur, sur o no sur. Me voy porque aquí no me alcanza, me vuelvo porque no hay esperanza. Me voy porque aquí se aprovechan, me vuelvo porque allá me echan. Sur o no sur, sur o no sur. (No quiero España). (Disculpe, ¿la embajada de Italia?). No sé por qué pasa lo que me pasa, quizás sea la vejez. Quisiera quedarme aquí en mi casa, pero ya no sé cuál es. Sur o no sur, sur o no sur. Sur o no sur, sur o no sur. (¡A babor!). No sé por qué pasa lo que me pasa, quizás sea mi niñez. Quisiera quedarme aquí en mi casa, pero ya no sé cuál es. Sur o no sur, sur o no sur. (Me voy para la embajada, me vuelvo por no estar visada). Sur o no sur, sur o no sur. (Me voy porque soy de por acá, me vuelvo por ser un sudaca). Sur o no sur, sur o no sur. (Malaya, qué triste destino, ser o no ser un Argelino). Sur o no sur, sur o no sur. (Malaya, qué triste destino, ser o no ser un marraschino). Sur o no sur, sur o no sur.

jueves, 1 de julio de 2010

miércoles, 30 de junio de 2010

El síndrome de la última palabra

Hay gente, como yo, que siempre tiene que tener la última palabra. No crean que estoy diciendo que es algo bueno, simplemente es algo que pasa. Es ese tipo de gente que en una discusión, así sepan que la otra persona se limpia el culo con su criterio, o que no le importa lo que tenga que decir, siempre tiene que terminar, siempre tiene que aclarar, porque no entiende por qué su interlocutor no comparte su validísimo punto de vista. Sí, porque el que sufre de este síndrome casi siempre cree que tiene la razón y que es el emperador de universo. Y no solo es un síndrome que afecta las discusiones. Afecta todo.


Por ejemplo, en una conversación telefónica:


A: Bueno, nos vemos mañana, chao.

B: Chao.

A: Chao.


O vía chat:


A: Qué fino lo del otro día

B: Sí, la pasamos bien

Asumimos que aquí la conversación se acabó, no hay nada que decir, se supone que ya establecimos que la pasamos bien, así que continuemos al siguiente tema o recordemos eventos específicos que hicieron que la pasáramos bien. Pero en realidad no hace falta, así que el últimapalabra-compulsivo dice:

A: J (carita feliz)


Y así, un montón de situaciones… Es como un deseo de que quede claro el punto de vista, una vaina casi incontrolable de querer ser ser witty, de quedar como una persona coherente, con criterio, y no es algo que sucede calculadamente. Creo que simplemente sucede. Es como parte de la personalidad de alguna gente. De hecho, puedo pensar en este momento en unos cuantos que hacen esas cosas.

lunes, 28 de junio de 2010

Curiosidades del Mundial

En realidad es una sola curiosidad la que voy a postear, y me hizo darme cuenta Pablo... Y es que Maradona como que se parece a Lotso, el oso mala gente de Toy Story 3 ¿no?

Descarga intolerante

No sé si seré una vieja prematura, o si de verdad hay tanta gente estúpida en el mundo... O de repente la anormal soy yo, que me siento a veces rodeada de posers a donde sea que volteo. ¿Pero por qué tienen que ser así?

No eres cool amigo, te ves ridículo; amiguita, no llevas el style, simplemente te ves mal. ¿Cómo hacemos? No basta con que imites tal pinta que viste en equis revista "de moda". Créeme que vestirte así no te hace más chévere. Es que abres la boca, y todo el parapeto se cae y, bueno, eso es solo en los casos de los que saben imitar bien los estilos; porque en la mayoría de los casos ni la juzgada por la portada aprueban, porque lo que hacen es vestirse como el estilacho que vieron el jueves pasado en la revista eme, and let's face it, la mayoría de las personalidades de este país no tienen nada de estilo. Tienen un modo así como de New Jersey-maquinaria del Miss Venezuela-Telenovela de Venevisión.

¿Que te costó cara esa ropa? Sí, no lo dudo, pero que sea caro no significa que sea de buen gusto. Chances are que lo que compraste en esa tienda que te encanta del Sambil viene del mercado del cementerio, y ellos te lo vendieron al cuádruple del precio.

¿El bolso QQ Bear? Ajá, el de imitación de Tous, que tiene un estampado de siluetas de osos en colores sobre beige feo. Bueno, ése. Ese bolso es feo miamor, y no se te ve bien ese escote. Sería mejor si no las tuvieras mitad descubiertas, mitad cubiertas.

Y tú corazón, con los mocasines de zebra y de cocodrilo: esa punta súper alargada no se te va nada bien. No pareces más varonil, ni que tuvieras el pie más grande (con lo que supones que eso implica). Pareces… Pareces como un duende metrosexual en crack. Y por favor, abróchate la camisa y no te eches gelatina en el pelo. Hazlo por mí, ¿sí?

No es que diga que eres lo que te pones, para nada. ¿Pero podrías intentar ser un poquito más sensible y desarrollar un ápice de criterio? Juro, juro, juro, que no es tan difícil. Solo mírate y comienza a editar.

martes, 4 de mayo de 2010

Separados al nacer

¿Soy yo, o estos panas en serio se parecen?



Es como si Daniel Sarcos fuera el hermano de Emilio Graterón que sí se sacó las cejas.

Quizás por eso siempre me ha parecido tan pánfilo este alcalde de Chacao, porque en el fondo, siempre se me había parecido al animador más chévere de la fabulosa televisión venezolana.

jueves, 8 de abril de 2010

Quiero mojar mis pies en aguita del mar



Pegar brinquitos en la orilla, broncearme, y quedarme en la playa hasta la noche escuchando las olas.

lunes, 15 de marzo de 2010

¿Qué es más importante?

¿Tratar de encontrar un culpable, y decidir quién está equivocado; o buscar un punto medio y ponerse de acuerdo?

Just saying.

jueves, 11 de marzo de 2010

jueves, 25 de febrero de 2010

Una historia más

Ese día me estrené 2 cosas: las medias grises, negras y verdes de leopardo, y mi shorts grises. Te quería ver. Estuve todo el día queriendo verte, para que me vieras las piernas de leopardo como hicieron todos ese día y, en vez de verme raro como hicieron todos ese día, me dijeras grrr.

Desde hacía una semana me había querido poner esa ropa, pero me esperé hasta ese día porque quería sentirme especial. Lo que no pude fue esperarme para estrenarme la chaqueta morada, ¿sabes? La cortita que me encanta, la que me compré en Barcelona. Esa sí me la estrené casi que al día siguiente; pero guardé las medias para una oportunidad especial.

En fin, llegué a la oficina y tuve suerte, porque justo tocó arreglarle algo a mi computadora y Jorge, el muchacho que viene y arregla todo aquí, tardó toda la mañana... Tiempo suficiente para terminarte de hacer la tarjeta que te tenía pensada desde ayer. Y quedó finísima, be-lla. Claro, me tardé como mil años, pero valió la pena.

A veces pienso que ya estamos grandes como para estarnos regalando manualidades, pero bueno; luego pienso que la gente que piensa así es aburrida, y sigo dibujando, fabricando, haciendo... Y lo chévere es que yo hago todas esas tonterías y a ti te encantan. Las guardas. Me dices que las tienes todas en una caja, o más bien ya en varias cajas porque no caben todas en una sola.

Una cajita llena de declaraciones de amor, papelitos perdidos con notitas, envoltorios de pitillos con corazoncitos pintados, entradas de cine con dibujitos y estrellitas de aluminio hechas con papel de bombón Bacci.

Es como una caja de cuentos. Me la imagino así como una lata con dibujos antiguos, como de un carrusel y una tienda de circo, y flores en el borde. Y tu eres el forzudo, y yo la bailarina, y yo te enseño a bailar y tú a mí a ser más fuerte.

Y pienso que a veces quisiera vivir dentro de esa caja. Sólo vivir de recuerdos lindos, y hacer más de esos, sin tener que caer nunca en la rutina del trabajo, y todas esas cosas que uno tiene que hacer, porque no hay manera de escapar de la rutina de la adultez.

Lunes: trabajo, clase de pilates. Martes: Trabajo, y a la casa. Miércoles: Trabajo, y cualquier cosita. Jueves: Trabajo, y pilates otra vez. Viernes: Trabajo, y a ver qué nos inventamos. Sábado: Francés en la mañana, almuerzo juntos, y cualquier invento divertido. Domingo: No hay rutina, pero hay cansancio de toda la semana.

Lo bueno es que siempre que puedo te veo, y así sea los mismos días a la misma hora, es lo único que no se siente como rutina, sino como algo relax y natural. ¿Bonito, no? Eres mi escape de la rutina, y eres mi rutina preferida. Contradictorio como toda yo.

Contradictorio como ese día. Rutina de trabajo, y día fuera de lo normal. Me viniste a buscar a mi trabajo y te gustaron mis medias de leopardo (yes!). Fuimos a cenar.

Intenté cuadrar con tus amigos y hacerte algún tipo de sorpresa, pero no hubo mucho quórum, porque cada quien tiene su vida y sus cosas que hacer. Así que al final pensé: Bah, seré yo suficiente. Fuimos y te brindé una cenita en un restaurant al que nunca habíamos ido, y cuando te paraste al baño, pedí un postre con velita; y cuando lo viste, sonreíste bonito. Por lo menos con eso te sorprendí :) Y ya, no hicimos mucho más ese día, pero la pasamos bien, como siempre.

Sí, ésa es la clave: que siempre la pasamos bien. Tan relajado todo, tan... Tú, tan yo.

Total que no sé qué es lo que quería decirte al final y terminé escribiendo una carta de amor, cuando lo que quería era echar un cuento.

Bueh, no importa; me imagino que eso es lo que pasa. Que al final del día, nuestro cuento simplemente debe estar lleno de amor.

viernes, 12 de febrero de 2010

Lee McQueen

Gracias por tu aporte al mundo de la moda. Eras un duro. Seguro que se te va a extrañar.

Crónica de una usuaria Cadivi-Mercantil

Hasta hace muy poco tenía yo al Mercantil en muy alta estima, sobre todo al compararlo con Banesco y sus peripecias de Internet.

Esa creencia se deterioró un poco cuando fui maltratada hasta las lágrimas por una señorita de atención al cliente en el Mercantil de Cubo Negro en diciembre de 2009. Pero muy afortunadamente, otra señorita en el Mercantil de la UCAB y un señor en el del Cubo fueron bastante amables, así que mi odio se mitigó.

Pero ahora... Ahora no sé qué pensar de ti, Mercantil.

Les cuento: salí yo de lo más contenta caminando desde El Rosal hasta en C.C. Cada a meter mis carpetas del cupo de Internet (que ya de por sí es algo que no debería pasar; uno no debería tener que pedir permiso para usar su propio dinero). En fin, la situación iba bien pero se comenzó a deteriorar cuando en el camino, un sujeto de apariencia sospechosa me gritó: "Me gutan tus piellnass".

Pero como eso es una situación común en Venezuela, seguí como si nada y pensé: bueno, Mercantil no tiene la culpa de que yo tenga que pasar por este puente que apesta a pipí y que está plagado de malandros piropeadores.

Al llegar, todo bien: 10 clientes en espera. No es demasiado. Pasó relativamente rápido. 20 minutos, media hora. Paso feliz, la señorita muy amable, hasta que me dice: "¿Tiene cita?", y yo "¿Cita, no era por número de cédula?", "Eso fue hasta el 27 de enero. Ahora para trámites de Cadivi tiene que pedir una cita a través de la página del Mercantil", "Ah, bueno, ok, gracias", "A la orden".

Bueh, pensé yo, tampoco es tan grave; y nadie me maltrató. Rabia pasajera, llego a la ofi ya feliz de nuevo porque hoy es un día de buen humor. Me meto en el Mercantil: Servicios adicionales>citas Cadivi noséquécosa>Fecha>Municipio. Listo, a veeer...

¿¡QUÉ?!

No, regresar. Otra vez. Fecha, municipio... Ok. Sí va. Fecha más cercana para la cita: 6 de abril de 2010. Bien.

Intentemos una vez más. Regresar. Datos otra vez; fecha, municipio... Sí, 6 de abril.

Y lo peor es que no hay nadie con quien uno se pueda quejar, ni nada que se pueda hacer.

Es así, a resignarse, a esperar, y a comprar más caro de lo que tenía planeado. Fino, nada. Eso es todo.

Está de más decir que Mercantil y Banesco ya están al mismo nivel para mí. Uno bajo. Muy bajo.

lunes, 8 de febrero de 2010

Deseos banales para mi cumpleaños

  1. Vestirme tan fino, y vivir en una ciudad tan fina, que pueda aparecer en The Sartorialist.
  2. Hablar perfecto francés... Y portugués, italiano; y bueno, mientras me conformo con eso aparte del inglés.
  3. Un clóset como el que le hizo Big a Carrie en la película de Sex and the City.
  4. Un mini, pero así:
  5. Un corte de pelo que me guste.
  6. Cornetitas para el iPod.
  7. Tocar bien la guitarra y el piano y la batería.
  8. Viajar a cada rato.
  9. Una copita de Veuve Clicquot.
  10. La paz mundial.