jueves, 21 de mayo de 2009

El cuento del chivo

Quien conozca a mi hermanito sabe que es un sercito bastante particular.

Hace ya bastante tiempo, estaba él todavía en preescolar, tuvo una fiesta de cumpleaños en un club con granja de contacto.

Cuando llegó a la casa y mi mamá sacó las cosas del morralito, vio que el traje del baño estaba roto, desgarrado.

Ahí mismo, procedió a preguntarle a Juan Aurelio:

- ¡¿Qué le pasó al traje de baño?!

A lo que mi hermanito respondió muy tranquilamente:

- Me mordió un chivo.

- ¿¡Qué?! - Dijimos mi madre y yo.

- Sí, un chivo... Es que estaba en la parte de los animalitos, y estábamos en traje de baño, cuando de repente vino un chivo y me agarró el traje de baño, y me haló, hasta que se rompió.

Ante esa respuesta mi mamá dijo:

- Ay hijo, un chivo. Pobrecito... Bueno, está bien.

Y yo: ??!?!?!

Y Juan: :D

Al final, tras un breve interrogatorio (a mi hermanito le cuesta más mentirme a mí, porque por alguna razón, si me está mintiendo le dan ataques de risa), resultó ser que estaba "jugando" a caerse a golpes con otro niño en la piscina, y en el interín, resultó herido el traje de baño.

Me imagino que pensó que si decía eso lo iban a regañar, o simplemente le pareció una mejor historia decir que había sido un chivo.

2 comentarios:

  1. Jajajajajajaja los niños y su imaginación son una cosa seria

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  2. Jajajajajajajajajajajajaja, definitivamente.

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